1. alaprimarevista:

    "Gran parte de la producción se trata de trazar las áreas perimetrales al epicentro visual que alimenta las pinturas de Jojo Salazar, área que se caracteriza por abrir una inter zona donde circulan libres lo análogo y lo digital, tanto en lo cotidiano del paisaje urbano e interurbano como en los métodos mas íntimos de comprensión y ejercicio de lo visual, verbal o sonoro.

    En estos perímetros se proyectan puntos de fuga difusos donde colisionan las fuerzas mecánicas de la analogía con los lenguajes inmateriales de lo digital, en momentos en que nuestra cultura nos ha abierto las puertas al recreo de los paradigmas, sembrando tantas paradojas como posibilidades de volver a encauzar la inquietud mas intima de nuestra experiencia, inquietud que se gesta en la percepción misma de lo que se nos presenta.

    El paisaje chileno no es para National Geographic, porque mas acá de lo sublime, están sus personas y su constructo, su historia y sus pasiones y es en este linde, donde nos encontramos, sometidos a las fuerzas telúricas y climáticas, arrasados por regímenes dictatoriales y violencias irracionales, pero al mismo tiempo siempre liberados de todo orden ideológico nos desmarcamos de cualquier proyecto modernizador, abandonamos constantemente el yugo de la promesa y la recompensa, para tendernos a la sombra a puro mirar las hojas, para dejarnos llevar por las cosas lindas y olvidarnos de los patrones.

    Recurrente resulta encontrarse en zonas urbanas e inhóspitas a la vez, el avance del progreso descuadrado, no tiene limites por si mismo, es desmedido pues presiente su insostenibilidad y su desventaja frente a la geografía y a la fuerza caótica del habitar, de ahí que cada vez que el proyecto avanza lo hace de manera enceguecida, tratando de arrasar lo mas posible para ganarle terreno al paisaje. Sobran ejemplos de poblaciones, barrios y sectores amputados por el corte de una autopista. El arquetipo de la desmesura subyace al territorio y aflora en el habitar, un estacionamiento, un peladero, un desierto… una montaña, un glaciar, una mole de cristal fría, sometidos a fuerzas desproporcionadas el habitar se entumece o se desbanda, buscamos constantemente un espacio donde en verdad poder estar…

    La versatilidad y pluralidad que pueden tomar las obras de arte en sus formatos y conceptos, no es una propiedad de las obras, por eso no sirve buscar y buscar técnicas y formatos para estar a la vanguardia o mostrar algo que parezca nuevo. La versatilidad y pluralidad de las obras viene dada por la singularidad del artista.

    El artista es el agente que enlaza el mundo, los contextos, los formatos, las ideas, los sueños, los enlaza con el hilo conductor que es su propia historia material. En el cuerpo del artista durante su vida se sembraron todos los elementos que son los que florecen y alimentan su obra, él estudia y busca formatos solo para poder expresar aquello que ya tiene a la vista pero que necesita realizar, volver visible y disponible. Si los materiales históricos que componen nuestra existencia no son volcados en las obras, las obras permanecen vacías, estas obras son las de tipo preset, y abundan en la escena actual, las exposiciones salas y museos están llenas de aplicaciones de programas, hardware software o técnicas visuales y plásticas en pintura fotografía y multimedia, muestran solo las posibilidades técnicas de los formatos y el artista sigue en la calle.

    Existen en verdad muchísimos artistas entre nosotros y muchos de ellos, la mayoría en verdad, no exponen obras. Artista es aquel que se ha hecho a sí mismo, el que ha tomado lo que el realmente necesita y quiere usar de lo que le han ofrecido o impuesto, lo ha tomado o robado incluso copiado para transformarlo y modelarlo a su imagen y semejanza, ha tomado los materiales del mundo que le rodea, de su contexto para construirse el mismo una identidad articulada a partir de su diferencia y mismidad con el mundo. Y este gesto, me atrevo a afirmar, se ha visto históricamente mucho más fuerte, posible y fecundo en los entornos marginales, fuera del control de la legalidad, de las creencias, lejos de las familias platudas que le dan un colchón de plata a sus hijos.”

    TEXTO: Yovi

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  2. 2012, El Milton, ó/madera, 66 x 51 cm.

     
  3. 2012, Acacio, ó/madera, 66 x 51 cm.

     
  4. 2012, La Casa Embrujada, ó/tela, 30 x 30 cm.

     
  5. 2012, Sol, ó/madera, 14 x 200 cm.

     
  6. 2012, Sombra, ó/madera, 14 x 200 cm.

     
  7. 2012, detalle de Sombra, ó/madera, 14 x 200 cm.

     
  8. 2012, La Frontera I, ó/madera, 50 X 84 cm.

     
  9. 2012, La Frontera II, ó/madera, 50 X 84 cm.

     
  10. 2012, Rechazo al Mono, ó/madera, 50 x 70 cm.